Inicio > Entretenimiento > Luna llena, cuento ganador del Concurso de Literatura Policial

Luna llena, cuento ganador del Concurso de Literatura Policial

Durante el año 2010 alumnos de 3° Año de la Escuela Media N° 247 desarrollaron el tema de Literatura Policial, con la docente Patricia Tamagnone. En este marco participaron de un concurso de cuentos policiales. El jurado, compuesto por alumnos de 5° Año, determinó ganador el cuento “Luna llena” de Candela Bonafede, Karen Welchen y Ludmila Trucco, que a continuación reproducimos.

Luna llena

04/05/2012

Hoy me desperté cansada, fue una noche maravillosa. Regresaba de mi trabajo, feliz porque no podría haber tenido una semana mejor y, ansiosa por pasar el fin de semana junto a él, quien me esperaba con amigos en casa para la cena de todos los viernes. Esta vez comimos ravioles caseros hechos por Paty y de postre una torta pasta frola que hizo otra amiga.

Después de cenar, jugamos billar al que gané por supuesto, jaja, tomamos tequila y daiquiri “casero”. Cuando uno se divierte, la noche se pasa rápido. Ya eran las cuatro de la mañana y Ale y yo despedimos a nuestros amigos.

Antes de irnos a dormir, mi novio dijo que tenía que decirme algo importante. Entonces fui a la cocina donde él se encontraba y me dijo: “Se nos terminó el tequila”. Yo, un poco molesta por la pérdida de tiempo, volví a nuestro dormitorio y en la cama, exactamente arriba de mi almohada había un pequeño estuche de color rojo con un papel que decía: “Lo del tequila es verdad, pero lo importante ahora es saber si… ¿TE QUERÉS CASAR CONMIGO?”. Pero lo más sorprendente fue, el brillante anillo que contenía ese estuche. Quedé maravillada y lo guardé hasta tener una respuesta segura para darle.

Irene

Esto escribía Irene Jolie en su diario, un día después de que su novio le propusiera matrimonio.

Después de un agitado fin de semana, salía de su departamento rumbo al trabajo. Su aspecto demostraba que no era de esas mujeres débiles o que no confían en sí mismas. Era alta, medía aproximadamente 1,8 m., un poco delgada. Tenía un largo y brillante pelo de color negro azabache, recogido en una trenza que llegaba a la cintura. Su frente ancha se disimulaba con un flequillo que pronto le iba a tapar los ojos que eran de un color azul como el océano. Y claro, lo más característico eran sus labios de color rojo como la sangre, y sus uñas del mismo color. Ella misma decía que era de temer, y que no le tenía miedo ni al peor de los criminales.

Vestía siempre igual: pollera negra arriba de las rodillas aunque a sus piernas las cubría un can-can negro con pintitas del mismo color, musculosa blanca que dejaba ver en su espalda un bello tatuaje con forma de mariposa y zapatos negros con altísimos tacones. Tenía un cachorro con rulos al que llamaba Chachu.

Lo mejor era que resolvía casos por el solo placer de hacerlo. Por lo tanto, ser detective y servir a las personas era una pasión de Irene.

Para llegar camina tres cuadras hasta la parada Rochdale de subte. En esta mitad del recorrido, compra el diario y un café bien cargado en un puesto callejero. El tren subterráneo la deja en la última salida a la superficie: Eiffel, que queda justo al frente de la oficina.

Apenas entra el jefe le anuncia que hay un nuevo caso por resolver.
“-Parece que tienes trabajo Irene. Hace tres semanas desapareció el diamante de Agatha de la joyería del Centro. No hay sospechosos y la única pista que hay es un cabello largo en el cristal donde se guardaba la joya. Es todo tuyo” – dice el “superior” a la mejor de sus empleados, dándole el expediente.
“-Ok señor. ¡¡Gracias!!- Sonríe ella. Su jefe es como su padre, desde que ella empezó a trabajar con él, es una detective maravillosa. Y él, además, le fue enseñando los misterios de su trabajo.
Inmediatamente, toma la línea 60 que va directo al centro y la deja frente a la plaza. Camina hasta el lugar de los hechos y pide hablar con el dueño del local.
“-Buen día señor. Me presento: Soy la detective Jolie y vengo a hacerle unas preguntas. ¿Qué día fue el robo y a qué hora?
“-Buen día señorita. Bueno, emm fue exactamente hace dos semanas y tres días y supongo que aproximadamente a las tres de la madrugada.”
-“Ajá. Y… dígame… ¿Hay cámaras de seguridad en el local?
“-Sí… Pero fueron desconectadas antes del hecho, igual que la alarma. La verdad es que el criminal tiene que haber sido un genio porque son de alta tecnología.”
“-Ok. ¿Puedo ver el área del crimen?
“-¡Cómo no! Acompáñeme por acá.”- Irene siguió al hombre que la llevó por un pasillo hacia otro sector del negocio.

En el lugar había un cristal roto en el piso. En la tapa de la vitrina del diamante, sobre el paño rojo, estaba el cabello sobre el cual le había hablado el jefe. La detective se puso guantes, lo agarra con sus finos dedos y lo compara con el largo de su trenza. Algo le dice que es de mujer. Luego lo pone en una bolsa contenedora y se lo lleva en su maletín.
“-Gracias señor, volveré cuando tenga más datos.”

Otra mañana en Londres, Irene sale con Chachu en sus brazos, pues él es su fiel compañero de aventuras. Y se dirigía al laboratorio de la calle Ameghino 846.

Les dejó a los especialistas la evidencia, y ellos le dijeron que vuelva al día siguiente, que ya iban a tener los resultados del ADN.
De pronto recibe un llamado de un compañero y se va corriendo a la oficina, dejando al pobre perrito en el centro de estudios. Cuando llega le comunican que se acercó un testigo a la comisaria Nº 23 diciendo que había visto a un sospechoso de sexo femenino, que merodeaba por la zona a esas horas de la madrugada y a un supuesto cómplice de sexo masculino.

Irene, después de llamados e investigaciones y a partir del identikit logró contactar con los supuestos “criminales”. Aparentemente son trabajadores bancarios. Enseguida manda a detenerlos.

Pasado un tiempo determinado, el jefe de la policía le pide a Jolie que los interrogue. Ésta acepta y procede. Cuando entra a la sala, mira a los sospechosos. Ella tiene pelo largo, él parece totalmente desconcertado. La detective, agarra el expediente, lo lee rápidamente una vez más y empieza.
“-Bueno comencemos con el interrogatorio. Les pido por favor que sean sinceros y que respondan a cada una de mis preguntas. ¿Adónde se encontraban aproximadamente a las tres de la mañana del día veinticuatro de abril de dos mil diez?
Los sospechosos no responden a la pregunta de Irene, quién la repite una y otra vez y ya pierde la paciencia.
“-Les voy a hacer otra…Y espero que me respondan porque sino van quedarse aquí encerrados por mucho tiempo.”
Antes de que pudiera decir otra palabra, tímidamente la mujer contesta:
“-Estábamos volviendo de Francia en un avión, ¿Cómo vamos a estar en una joyería robando un diamante?”
“-¿Qué hacían en Francia? ¿Tienen los boletos?”
“-Estábamos en viaje de negocios, y sí. Acá están. Mostrale Bill”- el hombre saca del bolsillo dos pasajes de avión y se los entrega a Irene en la mano.
Ésta los observa detenidamente. Coinciden la fecha y la hora. Luego dice mirando a la mujer.
“-¿Es usted Natalie Portman?”
“-Sí, soy yo”- Lo saca de su bolso y se lo da a la detective, que lo mira y se lo guarda en su maletín.
“-¿Y usted, Bill Stronger, señor?”
“-Así es.”
“-Su documento por favor”-Estira la mano como para agarrarlo.
“-No yo no lo tengo” – Dijo Bill con un tono nervioso.
“-¿Y…Por qué si se puede saber?”
“-Porque lo perdí en el viaje.”
“-¡Vaya! Mucha casualidad. Bueno si no está identificado, va a tener que quedarse aquí como principal sospechoso del robo del diamante de Agatha.

Y así fue. La mujer quedó libre pero Jolie la va seguir de cerca porque no está segura de la veracidad de su testimonio.
Después de un terrible día, pasa a buscar a Chachu por el laboratorio y ahí le dicen que van a tardar en realizar los exámenes porque les falla una máquina, por lo tanto la llamarán cuando estén. Media hora después llega por fin a su casa, deja el saco en el sillón, suelta al cachorro y se sienta en la mesa donde Alexis la espera con una rica pizza. Más tarde, cuando él se va a dormir, a ella le agarra insomnio, por lo tanto revisa el expediente de Agatha. Encuentra el documento de Portman. Algo le suena mal, entonces decide buscar en un programa especial “Detectivesco” de Internet algún dato que le pueda servir. De pronto:
“-¡¡Lo sabía!! Esta mujer no es quién dice ser y es la portadora de la única pista que tengo hasta el momento: el cabello.”

Irene había buscado a la supuesta “Natalie Portman” y los datos de las mujeres que llevaban este nombre no coincidían para nada con la sospechosa. Entonces se va a dormir feliz, pero la ansiedad por recibir el llamado la está matando.

En los dos días siguientes, la detective ya había llevado al laboratorio, un cabello de la sospechosa para que hagan la prueba de ADN, ésta había sido detenida por falsificación de DNI, y esa mañana Irene se dirigió al centro de estudios en busca de los resultados.
“-Buen día. Busco unos exámenes de ADN autorizados por el comisario Barón.”
“-Emm…sí. Ya se los busco- Segundos después la secretaria le entrega un sobre cerrado, que le causa tanta intriga que ni sale del lugar para abrirlo y comprobar que…
¡¡¡Se había equivocado!!!

No eran compatibles. Y eso significaba que la mujer detenida no era la que ella buscaba. Ahora sí estaba perdida. El cabello era la única pista y los únicos sospechosos no estaban involucrados en éste caso, sí en la falsificación de documentos por alguna otra razón. Había descubierto sin intención otro crimen, que nada tenía que ver con el que ella investigaba.

Luego de una semana, el expediente quedó archivado hasta que se encuentren nuevos indicios y Jolie fue asignada a otros crímenes menos significativos, que permitían que ocupara su mente en otra cosa. Pero el diamante no dejaba de aparecer en sus pensamientos y sueños.

Una noche, dejó la oficina pero antes buscó en el cajón de su escritorio la cajita roja que le anticiparía o no una respuesta a su novio Ale. Al salir a la calle, la luz estaba cortada pero la luna era inmensa y blanca, tan blanca que parecía media tarde, cuando ya era bien de noche. Después de hacer su recorrido diario y antes de entrar a su casa, en la oscuridad provocada por el corte de luz, se colocó el anillo en el dedo anular de su mano izquierda.

Silenciosa, entró en la cocina que, por suerte, al estar abierta la ventana estaba iluminada por el satélite natural, y vio a Ale apoyado ahí. Ella dijo: “-Creo que te debo una respuesta, estuve tan ocupada con lo del diamante, que no podía pensar, pero me di cuenta de que no necesito pensar.”

El novio algo raro, como nervioso, la abraza y un rayo de luz brilloso la estremece. Es su anillo. De repente, se prende la lámpara eléctrica del techo, y ella ve en la espalda del muchacho, un pelo largo, que, está segura que es idéntico a los de su trenza, y también idéntico a la pista del robo. “-¡Ay no!”- Piensa.

La cabeza le da mil vueltas. Las pruebas que necesitaba parecen estar en su propia casa. El cabello, el anillo, que es similar al de Agatha. Pero no, no podía ser cierto. A pesar de haber pasado casi 10 años con Alexis, conocía muy poco sobre su vida anterior, pero si de algo estaba segura era que no era un criminal. ¿O sí?

Así terminó el día, sin decir nada se acostó y tuvo sueños extraños, de diamantes, Ale, el jefe, los anteriores sospechosos y ella en el medio de ese lío.

A primera hora de la mañana del día siguiente, Irene parte nuevamente al laboratorio sin ni siquiera desayunar y pide un estudio de ADN, ahora para un cabello propio. Al recibir los resultados, y al compararlos con los de la pista de la vitrina, sus sospechas fueron correctas.

Ahora está en su departamento, sentada en un sillón. A su derecha, las valijas, del otro lado un teléfono. Al frente, la puerta se abre. Es Ale, que mira a Jolie haciéndose el desentendido. Pregunta: “-¿Por qué llegaste antes Irene, y qué significa todo esto?”
Ella lo mira fijo, no decide entre el hombre que la acompañó la mitad de su vida, en momentos felices, en momentos difíciles, en fin que siempre estuvo, o en el tipo que casi la deja sin su preciado trabajo y que encima es ladrón.
“-Cómo verás tengo dos opciones. Denunciarte o perdonarte e irme con vos.”
Alexis queda atónito. No puede entender como la mejor detective (Sí, es la mejor después de esto, él piensa) pudo desenredar su plan “perfecto”.
“-Dame un buena razón para arreglar de la mejor manera la situación.” – dijo Jolie un poco nerviosa.
Él la mira, y ella adivina lo que va a hacer.
“-Porque me es imposible de imaginar, agonía más cruel, más aterradora, que mi canto y tu danza alejándose, uno arriba del tren y otro en la estación- Dijo Ale con voz tierna antes de que Irene pudiera emitir sonido alguno.
Esta frase pertenecía a una canción que a ambos les gustaba, y era la misma que ella le escribió en una carta, hace 8 años, cuando él estaba a punto de partir a Estados Unidos a estudiar. Alguna vez, él había abandonado todo por ella, y merecía una recompensa, después de todo, todos nos equivocamos alguna vez.

Después de recordar esta demostración de amor, se abrazan. Ella le pide que no hable, no quiere saber por qué, ni cómo. Sólo si “Natalie y Bill” fueron cómplices, y él asiente con la mirada.
Una vez más la mágica detective Irene Jolie no se había equivocado.

Minutos después, ella vuelve al trabajo y arriba del escritorio deposita un sobre con el cual el jefe se llevará una sorpresa. Lo acompaña una nota que dice:
Descubrí el caso, acá tiene el anillo. Gracias por confiar en mi, fue un placer trabajar con usted. Ojalá nos volvamos a ver y que la vida le devuelva todo lo que me dio, empezando por el afecto casi de padre. Otra vez muchas gracias. Irene

Esa misma tarde, Alexis e Irene tomaron el vuelo que lo llevaría a ser felices juntos. Al arribar a Miami, Ale le pregunta porque tomó esa decisión.

Ella piensa y dice que: “-Que funcione o no, que esté bien o mal, vivirlo con vos para mi es la gloria.”

Una semana después se casan en una isla cercana a Hawai.

FIN.

Cuento ganador del Concurso 2010 de Literatura en la E.E.M. N° 247.
Autoras: Candela Bonafede, Ludmila Trucco y Karen Welchen.
Docente: Patricia Tamagnone.

Anuncios
Categorías:Entretenimiento
  1. juan senn
    31 octubre, 2011 en 13:03

    Es muy lindo,recien termine de leerlo.
    felicitaciones a las ganadoras!!!

  2. ch
    28 enero, 2012 en 3:48

    despues de dos años de este cuento…hoy leido por mi es una obra muy bien pensada e interpretada por estas tres chicas de las cuales una jamas voy a olvidar…

  1. 19 septiembre, 2013 en 11:19

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: