Inicio > Opinión > El Sarmiento del final, un visionario que cerró los ojos en Paraguay

El Sarmiento del final, un visionario que cerró los ojos en Paraguay

20 septiembre, 2010 Deja un comentario Go to comments

En 1874 Sarmiento se retiró de la presidencia pero no de la política. Al año siguiente asumió el cargo de Director General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires y continúo ejerciendo el periodismo desde La Tribuna. Después fue electo senador por San Juan.

En esa época vivía con su hermana, su hija y sus nietos en el 1215 de la calle Cuyo (actual Sarmiento).

En 1879 asumió como ministro del interior de Avellaneda, pero pronto renunció. El autor del Facundo fue un pionero en entender que una educación dirigida según las ideas y los valores de los sectores dominantes; lejos de poner en peligro sus intereses, los reproducía. De todas formas, le costo muchísimo convencer a los poderosos de que la educación popular podría ser funcional a su proyecto. Si bien estaba obsesionado por la educación primaria, limitaba a ese nivel de enseñanza la conveniencia de la educación popular.

“La educación más arriba de la instrucción primaria la desprecio como medio de civilización. Es la educación primaria la que civiliza y desenvuelve la moral de los pueblos”, escribió.

Durante la presidencia de Julio A. Roca fue Superintendente General de Escuelas y logró la sanción de la Ley 1420, que establecía la enseñanza primaria, gratuita, obligatoria y laica. Pero pronto se distanció de Roca y se transformó en uno de los críticos más severos de la corrupción roquista, desde su banca del Senado condenó la Ley de Premios Militares por la “Conquista del Desierto”.

En ocasión de discutirse en el Senado la aprobación del presupuesto para la construcción de un ferrocarril, los senadores consideraron excesiva la suma de $800.000 pesos fuertes y demasiado generosa la garantía del 7% de ganancia. “No he de morirme sin ver empleados en ferrocarriles en este país, ¡no digo 800.000., sino 800 millones de pesos!”, sentenció. Como los senadores se empezaron a reír, Sarmiento pidió que las risas constaran en actas “porque necesito que las generaciones venideras sepan con qué clase de necios he tenido que lidiar”.

Esta virulencia lo llevó a pedir en 1885 la baja en el Ejército para poder expresarse libremente a través de las páginas de “El Censor”. Y el 1 de Abril, ante un artículo de un diario roquista que defendía el gasto excesivo del ejército, Sarmiento contestó en El Censor: “El Ejército no ha servido durante la administración de Roca sino para avasallar las libertades públicas. Desde el primer año del gobierno del Gral. Roca se hizo manifiesto el propósito de formar un ejército formidable, doblando sus efectivos, precisamente cuando desaparecía por completo toda la amenaza exterior,
cuando las fronteras no exigían sino fuerzas muy limitadas, y cuando la paz interna misma no podía ser perturbada. El ejército argentino tiene otra misión que la de avasallar las libertades públicas; pero solo sirve hoy para asegurar el gobierno de las familias Roca y pasarla a los Juárez. Veamos los hechos, Rudecindo Roca está en Corrientes con un batallón fijo hace cinco años, sin fronteras que guardar. Alejandro Roca tiene guarnición fija en San Luis con un batallón de línea. Agustín Roca es el jefe del arsenal de Zárate, donde están los grandes depósitos de armas y municiones que mandan a las provincias clandestinamente. Cuenca hermano político de Juárez Celman, guarnece con un batallón fijo a Córdoba hace cinco años. Ataliva Roca es el proveedor hace muchos años de los enormes ejércitos y la armada. Póngase una cruz negra en el mapa de la república en cada uno de los puntos ocupados militarmente por un Roca y saltará a la vista si el ejército tiene otra misión en este momento que la de asegurar la disposición de los caudales públicos a la familia Roca-Juárez”.

También en sus últimos años puede señalar con claridad la debilidad del modelo agro exportador que había ayudado a consolidar:” La industria mecánica y manufacturera está todavía en las primeras luchas. Esta es la razón tal vez por las que en este mercado de lanas no tenemos todavía una fábrica textil, siendo enorme el consumo de paños y teniendo, salvo la maquinaria, todos los elementos del ramo en el país. Van a Inglaterra millones de arrobas de lana recargadas con fletes enormes por la condición en que se exportan y esa materia prima, de vuelta de aquellas lejanas fábricas, las pagamos a precios tan subidos que aumentan considerablemente nuestra cuenta de importaciones”, escribía.

En 1888, a los 77 años, decidió mudarse al clima cálido del Paraguay. Desde allí le escribe a su amada, Aurelia Vélez: “Venga, que no sabe la Bella Durmiente lo que se pierde de su Príncipe Encantado. Venga y juntemos nuestros desencantos para ver sonreír la vida”. Aurelia viajó a Paraguay, y lo acompañó durante esos meses, pero tuvo que viajar a Buenos Aires a principio de septiembre. Sarmiento murió el 11 de ese mes. De acuerdo a su voluntad, su cuerpo fue cubierto con las banderas Argentina, Chilena, Uruguaya y Paraguaya, y trasladado a Buenos Aires. Pocos años antes había dejado escrito una especie de testamento político:”Nacido en la pobreza, criado en la lucha por la existencia, más que mía de mi patria, endurecido a todas las fatigas, acometiendo todo lo que creí bueno, y coronada la perseverancia con el éxito, he recorrido todo lo que hay de civilizado en la tierra y toda la escala de los honores humanos, en la modesta proporción de mi país y de mi tiempo”.

Por Silvia Molino, especial para El Pregón Digital.

Anuncios
Categorías:Opinión
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: