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La familia Novarino en Colonia Aldao

Colonia Aldao surgió en el marco del proceso de colonización agrícola que se desarrolló a partir de la segunda mitad del siglo XIX dentro del cual la inmigración del sur europeo fue fundamental para la radicación de colonias agrícolas ya que suministraron la base demográfica y laboral de las mismas para convertir al país en un gran productor de cereales.

Aquel inmenso aluvión de inmigrantes que llegaron al país fueron portadores de sus propias historias familiares y personales dándole a dicha fusión cuantitativa un rostro humano.

De esta manera, el caso de la familia Novarino en Colonia Aldao, trata de reflejar las ansias, expectativas y sacrificios de cientos de miles de inmigrantes que poblaron nuestra nación.

“Imagino, pues aún no lo tengo confirmado, que mi bisabuelo, Miguel Celestino Novarino (Piemonte, Italia – 1853 – Buenos Aires, Argentina -1938) se instaló en Colonia Aldao por 1880 y pico. Ignoro también si llegó casado o contrajo matrimonio en Argentina. De lo que poseo y tengo suficientemente documentado es que se casó con Magdalena Bonetto y tuvieron cuatro hijos”. Así comienza su relato Jorge Novarino con quien nos contactamos tras conocer de su visita reciente a Colonia Aldao.

Con un último paso por la función pública como Fiscal Anticorrupción de la Provincia de Chubut, ahora retirado y viviendo en la ciudad de Mar del Plata, emprendió un (primer) viaje a nuestra localidad. Al transitar por el camino de eucaliptos que dirige a la estación del FF.CC. quizás fluían a su memoria los relatos de su padre, Osvaldo Tomás Novarino, acerca de Aldao: la estación del FF.CC. Central Norte (luego FF.CC. Belgrano), los emprendimientos familiares (la empresa de Ramos Generales, el Bar y la Escuela), y también los juegos infantiles, la Gran Guerra, entre otros.

Del matrimonio de Miguel Celestino Novarino y Magdalena Bonetto, primero nació Rufina Juana Novarino quien fue bautizada en la Iglesia de Pilar el 27 de agosto de 1890. El segundo hijo fue Pedro Juan Bautista Novarino, quien nació el 30 de marzo de 1892, fue bautizado el 13 de abril de 1892 en la catedral de Rafaela, falleciendo en Buenos Aires en 1934. Luego nace Tomás Novarino, quien fuera bautizado en la Iglesia de Pilar el 13 de octubre de 1894. Por último nace Juan Bautista Novarino.

Miguel Celestino Novarino fue dueño de un negocio de “Ramos Generales de Campaña” ubicado donde hoy hay un baldío en lo que sería la esquina Nor-Oeste de la Manzana 130 en la actual intersección de las calles Camilo Aldao con Julio A. Roca. Allí nacieron sus hijos.

En el libro del Centenario de Colonia Aldao hay un comentario de Alfredo Culasso, -quien contaba a la sazón con 92 años- que dice que de chico jugaba con los hijos de Miguel Novarino: Tomás, Pedro y Bautista en las zanjas donde se construían los cimientos de la iglesia por allá por 1900, ubicada en la esquina Nor-Este de la Manzana 126, cruce de las calles hoy llamadas Juan XXIII y Camilo Aldao.

Menciona también Don Alfredo Culasso, en ese mismo relato, haber cursado los primeros grados en la escuela particular, siendo su Maestro, Pedro Juan Bautista Novarino. La escuela funcionaba en una de las habitaciones de la vivienda – comercio de Miguel Celestino.

Pedro, junto a Enrique Gallo, había concurrido a la Escuela de Manetti en Pilar hasta alcanzar el 6° grado.

Por aquellos años, el Dr. José María Badaró ejercía la medicina en una vivienda propiedad de los Dres. Basaldúa y Quintana. Su madre, residente en Capital Federal, le encomendó por unos años a un hermano menor, Jorge Badaró. A poco de llegar, el menor de los Badaró se divertía arrojando piedras desde el techo de su casa a los alumnos de la escuela de Novarino, próxima a su casa. Pero al otro día su suerte cambió, cuando su hermano decidió escolarizarlo enviándolo…. a la Escuela de Novarino!, y el primer día de clases sus nuevos compañeros le aplicaron un inolvidable correctivo.

El deporte no estaba ausente en Colonia Aldao, y menos para Pedro, y prueba de ello es la fotografía que lo muestra como ganador de un concurso de salto en altura, -con un estandarte que impresiona por su calidad- y la foto donde se encuentra junto a otros jóvenes de su edad posando en el equipo del “Victoria Football Club”, como se lee en el banderín que tiene uno de los fotografiados en sus manos.

Para los años del Servicio Militar, Pedro fue incorporado al Ejército y más precisamente al Regimiento de Granaderos a Caballo, siendo trasladado al efecto a la Capital Federal. Es allí donde conoce a Carolina Mazzarello con quien comienza a noviar. Finalizada su etapa militar Pedro regresó a Colonia Aldao llevando consigo a Carolina con quien contrajo enlace entre 1912 y 1913.

El 23 de febrero de 1914 nace el primer hijo del matrimonio de Pedro y Carolina. La inscripción en el Registro Civil la realizó Miguel Celestino por encargo de los padres. Pareciera que a Miguel Celestino no le agradó en demasía que los padres sólo quisieran ponerle como nombre Oscar Antonio, olvidándose de la tradición familiar de agregar algún nombre referente a los abuelos de la criatura a inscribir y por ello quedó inscripto como Miguel Oscar Antonio Novarino, siendo bautizado el 23 de febrero de 1914, en la Iglesia San Camilo, donde obra en Acta N° 1 del libro II, siendo sus padrinos Miguel Celestino y una tía de la criatura, hermana menor de Carolina, María Teresa Mazzarello, quien al efecto debió viajar desde Capital Federal hasta Colonia Aldao. El próximo hijo de Pedro y Carolina, será Osvaldo Tomás, quien nació el 20 de diciembre de 1918 en Capital Federal.

El tercer hijo de Miguel, Tomás Novarino, partiría como voluntario hacia Europa para luchar para las fuerzas italianas en la Primera Guerra Mundial y luego en la guerra de Abisinia.

Elsa Perrín nos señala que, por aquellos años, su mamá Inés Gallo, con aproximadamente siete años se encontraba sentada frente a su casa estudiando una canción que le había encomendado la maestra, cuando ve pasar una comitiva que había partido de la Herrería de Patulio para despedir a los voluntarios que desde Aldao irían a defender los intereses italianos durante la Primera Guerra Mundial: Novarino, Sartini y Patulio.

Terminada la guerra, se celebró la Fiesta de los Aliados, como homenaje a los combatientes aldaenses y al triunfo italiano. De esta fiesta participaron algunas carrozas, siendo la más destacada aquélla que representaba a la Cruz Roja, con muchachas ataviadas de enfermeras, en reconocimiento a la labor humanitaria de dicha organización que durante el conflicto bélico atendió a los heridos.

El cuarto hijo de Miguel, Juan Bautista Novarino se casa con Margarita Carolina Bonafede y parte para Capital Federal, radicándose definitivamente en Ciudadela, Provincia de Buenos Aires.

Los almacenes de ramos generales tenían como método de trabajo “la libreta” donde se iban anotando los consumos diarios de los clientes, cancelándose en algunos casos mensualmente, especialmente por quienes eran empleados públicos y asalariados en general. Pero los agricultores anotaban por todo el año y cancelaban sus cuentas cuando cobraban la cosecha, o contra la entrega de parte de esta al comerciante que a su vez al comercializarla percibía el monto de lo adeudado. Entonces es claro que el recupero de lo invertido y el crecimiento económico dependían, casi con exclusividad del éxito de la cosecha.

Pareciera entonces que una seguidilla de malas cosechas puso a Miguel en la necesidad de buscar nuevos rumbos. En 1921 vende el negocio de ramos generales a la Familia Albanesi y parte para Buenos Aires. Aquí finaliza la etapa de los descendientes de Miguel Celestino Novarino en Colonia Aldao.

Miguel Celestino, cuando menos tuvo un hermano de nombre Pedro (1859-1898), quien se casó a la edad de 35 años con Margarita Giay Levra de 16 años, el 16 de enero de 1894, en la Iglesia Nuestra Señora del Socorro de Sunchales. Fueron los testigos Pedro de Angeli y Teresa Bertotti. De este matrimonio nacieron Juan Bautista Carlos Novarino (17/11/1894 L. I F° 241) y a Juan Bautista Pacífico Novarino (08/11/1896 L. II. F° 90).

Pedro Novarino, muy posiblemente como consecuencia de una peritonitis, falleció en Rafaela en 1898 dejando a su esposa viuda con menos de 20 años y dos niños de entre 2 y 4 años.

Juan Bautista Pacífico Novarino se convertiría con el tiempo en dueño de un local donde se daba cine y también funcionaba un bar ubicado en la esquina Nor-Oeste de la Manzana 127, en la intersección de las calles Camilo Aldao y Juan XXIII, donde hoy funciona el Cine Teatro Colonias Unidas.

Dentro de las costumbres del pueblo, los testimonios evocan que la Santa Misa convocaba cada sábado a numerosos habitantes, en la recientemente inaugurada iglesia frente a la plaza. Entre ellos, rememora Hugo Bonafede, se encontraban su abuelo Herminio Bonafede, y sus compinches Sres. Armando, Ballari y Luchesi, provenientes todos desde los campos vecinos movilizados en volantas a caballo. Pero el regreso a casa se podía demorar algunos días, y la escala obligada era el bar de los Novarino, quien no sólo abastecía a los parroquianos, también tenía que pensar en sus caballos: pasto y agua a discreción. Al retornar a casa el lunes, ¡la patrona bramaba!

Por entonces la manzana 103 (ocupada hoy por las familias Manassero, Allassia y la ferretería de Soldavino) estaba desocupada en su frente a la plaza, y servía de playa de estacionamiento: se podían ver clavados numerosos postes a los cuales se ataban los caballos. En el oeste de la manzana se erigían los galpones de los Alberione, quienes se ocupaban de tareas de carpintería y herrería. Cuando a la madrugada se los escuchaba trabajar era para temer. En aquella época la construcción de ataúdes era por demanda y si los Alberione trabajaban tan temprano era para cumplir con un pedido urgente, seguramente una persona había fallecido pocas horas atrás.

Juan Bautista Pacífico Novarino se casaría con Victoria Manfrino y tendría dos hijos: Rogelio Santiago Natalio Novarino (23/07/1919) y Zulema Margarita Teresa Novarino “Pochocha” (10/11/1920).

Titi Aguilar recuerda que “Pochocha” Novarino estaba de novia con el hijo del jefe de la estación del FF.CC., relación que no era aprobada por su padre. Entonces, Titi oficiaba de correo secreto para mantener la comunicación entre ambos. Con la escusa de visitar a Pochocha escondía la esquela recibida del muchacho en una canaleta de la casa de los Novarino, de dónde retiraba la respuesta más tarde para llevarla al pretendiente. Finalmente, el amor pudo más y Pochocha pudo convertirse en la Sra. de Barros, emprendiendo una vida errante en compañía de su esposo ferroviario, encontrándose hoy radicada en Santa Fe.

Rogelio, terminado el servicio militar, aproximadamente en 1940, es contratado como gerente en un cine de la ciudad de Santa Fe. Diez años después, sus padres, Pacífico y Victoria, venden el bar en Colonia Aldao, y también se radican en la capital provincial.

De esta manera, hacia 1950, se cierra la presencia de representantes de la familia Novarino en Colonia Aldao.

Nuestro agradecimiento para Jorge Novarino, Zulema Novarino, Titi Aguilar, Elsa Perrín y Hugo Bonafede por sus testimonios aportados a esta nota.

Quizás te interese leer:
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Categorías:Interés General
  1. Jorge
    30 agosto, 2010 en 2:12

    Les envío un fuerte abrazo. Muy interesante el dato de la Escuela Manetti de Pilar. Deberemos investigar al respecto, porque existen fotografía que pueden colaborar con la investigación.

  2. Noemí Culasso
    22 septiembre, 2010 en 16:20

    Grande fue mi sorpresa cuando encontré esta página que me hizo retroceder a mis años juveniles. Nací en Colonia Aldao y soy sobrina de Alfredo Culasso (hermano de mi padre Esteban) Mi nombre es Noemí. Recuerdo que a la edad de tres años, Rogelio y Pochocha Novarino, ya jóvenes, frecuentaban mi casa. Yo sentía un especial cariño por ellos. Más tarde, en mi juventud frecuentaba con mis amigas el salón de “Colonias Unidas”. Actualmente, a mis 74 años de edad estoy radicada en Montevideo y pertenezco a la comunidad de las Hermanas Capuchinas. Gracias por esta alegría que he recibido hoy. Dios siga bendiciendo a la familia Novarino y a Pochocha…. un fuerte abrazo.

    • Pochocha
      23 febrero, 2011 en 12:19

      Pochocha se recuerda con mucho cariño de Noemi Culasso , le gustaria entrar en contacto con ella , para eso necesita la direccion de correo ( comun) para mandar una carta…..muy agradecida

      • 23 febrero, 2011 en 12:33

        Este es el comentario que Noemí dejara en nuestra página al leer la nota sobre vuestra familia:
        “Grande fue mi sorpresa cuando encontré esta página que me hizo retroceder a mis años juveniles. Nací en Colonia Aldao y soy sobrina de Alfredo Culasso (hermano de mi padre Esteban) Mi nombre es Noemí. Recuerdo que a la edad de tres años, Rogelio y Pochocha Novarino, ya jóvenes, frecuentaban mi casa. Yo sentía un especial cariño por ellos. Más tarde, en mi juventud frecuentaba con mis amigas el salón de “Colonias Unidas”. Actualmente, a mis 74 años de edad estoy radicada en Montevideo y pertenezco a la comunidad de las Hermanas Capuchinas. Gracias por esta alegría que he recibido hoy. Dios siga bendiciendo a la familia Novarino y a Pochocha…. un fuerte abrazo”
        Su correo es: nocuri@hotmail.com
        Saludos, Horacio.

  3. Gabriel Hernan Novarino
    10 octubre, 2010 en 10:49

    Muy linda toda esta historia y arbol geneologico, pero lamento comentarles que mi apellido es Navarrini y por defecto a la entrada de mis abuelos al Pais ocurrio el error ortografico, por eso tenemos el apellido por error (Novarino)

    • 11 octubre, 2010 en 12:03

      Gracias Gabriel por tu aporte.
      ¿De qué rama de los Novarino (Navarrini) sos?
      Queremos estudiar el caso de Tomás Novarino y su participación en diversos conflictos bélicos, ¿tienes alguna información sobre él?
      Saludos,
      Horacio Pautasso
      El Pregón Digital

  4. nelida del carmen gallino novarino
    19 octubre, 2010 en 0:01

    YO TENGO UNA FOTO DE BAUTISTA NOVARINO (ES DE LOS GRANADEROS A CABALLO) SOY NIETA DE OSCAR MIGUEL ANTONIO NOVARINO (me dicen Mora y uso en el face solo el apellido de mi abuelo que siempre me senti orgullosa de el)

  5. Nelida del C. Gallino Novarino
    19 octubre, 2010 en 16:56

    el nombre correcto de mi abuelo es Miguel Oscar Antonio Novarino, que contrajo matrimonio con Haydee Olga Verzura con quien tuvieron 3 (tres) hijos Norberto Novarino fallecido a los 16 años, MARIA CAROLINA NOVARINO DE GALLINO (ella es mi mama) de 72 años en la actualidad, y Blanca Novarino que murio con solo 9 meses de vida

  1. 9 enero, 2011 en 19:17
  2. 14 noviembre, 2012 en 10:47

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